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Jesús María, Lima, Peru
He dedicado mucho tiempo al estudio de la archivística y de los métodos de organización de archivos físicos y la tecnología aplicada a esta actividad. Trabajé en la dirección de archivos publicos en diferentes instituciones durante casi diez años. Actualmente, a parte de la investigación en el Derecho y la Ciencias Jurídicas me dedico a la Asesoría y Consultoría en Planeamiento y Organización de Archivos tanto físicos como electrónicos.

martes, 16 de febrero de 2010

Breve Historia de los Archivos: Primera parte


Introducción
Actualmente se define a la Archivología como una novísima ciencia multidisciplinaria que se encarga de estudiar los principios de la creación, desarrollo, organización, administración y funciones de los archivos, sus fundamentos, legales y jurídicos, así como sus problemas teóricos-históricos y métodos lógicos referentes a los documentos de archivo. Este concepto ya bastante elaborado corresponde a la corriente archivística cubana. Sin embargo hay que dejar en claro aquí, que el término es materia de un largo e histórico debate ya que compite con otros dos: archivística y archivonomía. Los detalles tal vez sean expuestos en un próximo artículo, sin embargo traigo a colación estos conceptos para dejar en claro que la Archivología (término que prefiero) es algo más que "la ciencia que se encarga de los archivos", como aún podemos encontrar en algunos textos de la especialidad. Pero observemos dos de los elementos componentes de la definición que les he expuesto: creación y desarrollo. Así es, nuestra ciencia investiga el origen y desarrollo de los archivos, por ende, se enlaza con la historia para poder dar un poco de luz a nuestro oscuro y complejo desarrollo social. He aquí la necesidad, de que todo aquél que quiera involucrarse seriamente con este fascinante mundo de los archivos, sepa algo de su historia y de sus orígenes, de lo contrario, en el accionar con la materia de su trabajo, estará en las mismas condiciones que un amnésico: viviendo un presente ignorando ansiosamente su pasado.
La memoria: el archivo de la prehistoria
Tal vez el primer archivo que conoció el hombre fue su propia memoria. Ese ser primitivo, que trepaba entre árboles, desplazándose apoyado aún en sus cuatro extremidades para recorrer grandes distancias, buscando caza para alimentarse y lugares seguros para refugiarse temporalmente, a la vez que realizaba estas actividades iba inconscientemente registrando los hechos que le acontecían de diferentes maneras. Una de ellas, fue la elaboración de toscos dibujos, que ahora, vistos sobre la roca de antiguas cuevas en las que moraba nos hacen reflexionar un poco sobre la vida de estos seres incansables, nómades, indefensos ante una fauna que les llevaba ventajas no sólo en tamaño sino también en fuerza y capacidad de adaptación a una naturaleza todavía muy hostil. La finalidad de la memoria en estos tiempos, era la misma que la de los archivos de hoy: registrar los hechos y las experiencias para reutilizarlos convenientemente, en lenguaje de teoría de sistemas, establecían ciclos de realimentación que se enriquecían cada vez más con el paso del tiempo y los acontecimientos nuevos.
Muchas cosas descubrió e inventó el hombre a través de su desarrollo y evolución. La agricultura, la ganadería, el fuego, la rueda y la utilización de piedra y metales para la elaboración de armas y utensilios, fueron fundamentales en su adaptación y dominio de la naturaleza, pero un invento que revolucionó la vida del hombre, fue la escritura. Fenómeno muy ligado al del habla, ya que ambos responden a la necesidad de comunicación, ella permitió un registro objetivo de la experiencia humana. Es preciso mencionar, que en el proceso de aparición de este nuevo producto cultural humano, tuvo mucho que ver el andar bípedo que adopta el homínido, esto produjo la liberación de las manos en la tarea de locomoción, permitiendo a su vez un dominio y destreza sobre ellas cualidad que llevó al hombre a crear una comunicación gestual simbólica –y lo que explica tal vez el origen del leguaje oral- pero también le permitió hacer el intento de dibujar gestos y objetos de su contexto, dando así origen a una escritura incipiente, a estos dibujos los especialistas los denominan protoescritura (véase los pictogramas de la Cueva de Altamira). De esta forma, nuestro amigo prehistórico se libera parcialmente de los sentidos básicos (vista, tacto, olfato) para recibir o transmitir información tanto actual como pasada, sobre lo que le acontecía, es decir, ya sea por el lenguaje oral o por la escritura, podía comunicar a otros hombres ideas sobre objetos, experiencias y hasta sentimientos de los cuales él era centro receptor y emisor. En todo lo dicho hasta aquí, hay mucho de hipotético y los lingüistas aún continúan en busca de teorías que expliquen la aparición del lenguaje, en el hombre de la prehistoria. Pero este no es el tema que aquí nos ocupa. Nosotros vemos en el lenguaje, y principalmente en el gráfico, el elemento que permitió al ser humano registrar sus experiencias para poder realimentarse de conocimiento. Estos serían, de alguna manera, los archivos incipientes, el registro de las manifestaciones de la actividad social del hombre y el instrumento que lo acompañaría a través de toda su historia, reproduciendo sobre diversos medios de soporte y con la mayor fidelidad posible sus actos, sus logros y hasta sus proyectos. Hasta aquí, el itinerario que recorrió el homínido de la prehistoria, para llegar al lenguaje verbal y gráfico, y con ellos a los archivos incipientes de su vida.
El Antiguo Oriente
El hombre de la prehistoria sigue su evolución, se hace sedentario y desarrolla diversas formas de organización social. Mediante esta dinámica llega a conformar complejas estructuras sociales que dan lugar a las primeras culturas conocidas como las del Antiguo Oriente donde –aparte de haber desarrollado una escritura ideográfica- encontramos las ideas de gobierno, poder político, religión, derecho, etc. registradas en documentos elaborados sobre diversos soportes diferentes al papel, y que hacen ubicar la historia de los archivos en el año 4000 A.C. Es así que en la ciudad de Ebla, en Mesopotamia, se han encontrado numerosas tablas de barro colocadas en estantes de madera que contenían una serie de documentos de carácter político, militar y judicial, lo que nos dice mucho de la organización social que tuvieron. También en Lagash y Nínive se pueden encontrar vestigios que nos permiten ubicar el origen de los archivos de este tipo entre el año 4000 y el siglo IV a.C.
Grecia y Roma
Actualmente, el término utilizado en español para señalar un conjunto de documentos conservados y organizados para usos administrativos, es "archivo", esto es un dato que nos provee información acerca de la historia de los archivos en la Cultura Occidental, ya que si revisamos su etimología, vemos que deriva del griego antiguo arkheia, que literalmente significaba lugar donde se guardan los documentos. Esta palabra griega hace referencia a otra: arkhon, que era el nombre que le daban los griegos atenienses a un magistrado civil que reemplazó al rey en sus funciones durante casi cinco siglos, esto debido a problemas en la sucesión de sus jerarcas en el poder. Al edificio donde gobernaba este funcionario, lo denominaron arkheion, y al lugar en que se almacenaban los documentos públicos emitidos por él lo llamaron, como ya hemos visto, arkheia término que en latín tardío se convirtió en archivum, palabra que dio lugar a "archivo" en español. El factor común de estos términos es que en todos los idiomas mencionados, significó lo mismo: "lugar donde se almacenan los documentos".
Es pues, en la Grecia del mundo antiguo donde podemos ubicar los primeros archivos de nuestra cultura. Los documentos se guardaban principalmente en el arkheion, pero esto también se hizo en templos como los de Gea y Palas Atenea, donde al parecer se conservaron leyes y cuentas públicas. En esta etapa de la historia de los archivos, se fija la creación del concepto de archivo y el de función archivística en sí, y ambos, sin variación alguna, pasan al mundo romano.
Los romanos heredan la concepción de archivo de los griegos y durante la República conservaron sus documentos en el Templo de Saturno junto al erario. Posteriormente, se guardarían en el Capitolio en un lugar denominado Tabularium. Allí se almacenaban las leyes y los documentos de carácter judicial, mientras que en el Templo de Júpiter se conservaban los documentos diplomáticos y en el de Vesta, los testamentos.
La organización del Imperio Romano evolucionó mucho durante la llamada Época de los Césares. Estos crearon una serie de órganos administrativos especializados, entre ellos podemos mencionar a los scrinia, expertos en publicar y conservar las resoluciones del Emperador, los scrinia a rationibus encargados de las finanzas y de la contabilidad, y por último, los ab epistulis que redactaban las respuestas del Emperador a las consultas de los ciudadanos y funcionarios de Estado. Todas estas oficinas tenían espacios físicos reservados para sus archivos, los mismos que estaban separados de los locales donde funcionaba el órgano administrativo. Es importante tener en cuenta esta organización, ya que en ella se guardaba rigurosamente el principio de procedencia de los fondos.
Roma trasladó la estructura de su administración a todas las principales provincias del Imperio, y en ellas se establecieron los tabularios provinciales, en cuyos depósitos se almacenaba la legislación, la jurisprudencia y la documentación administrativa de esta unidad política.
Si debemos resaltar algo en las culturas que estamos analizando, es que en ellas, Grecia y Roma, se desarrolló el concepto de archivo como un ente que está vinculado directamente al Estado y sobre todo a su gobierno, haciendo con ello que los documentos conservados en sus archivos tuvieran naturaleza y fe públicas. De esta forma, aparece el Archivo Público en la cultura occidental hoy en día tan ignorado, especialmente en aquellos países en vía de desarrollo, donde los recursos de todo tipo que se les asignan para su funcionamiento, son muy escasos.
Por último, Roma y su vasto imperio es el hito hasta donde llegarían las ideas del Estado como res publica y administración del bien común. Con la caída del Imperio Romano, también desaparece aquella compleja administración que había sido el soporte de su desarrollo y mantenimiento, para dar paso a la concepción del Estado como propiedad personal del que gobernaba, siendo ésta la forma de gobierno que predominaría durante la Edad Media. Pero esa ya es otra historia, como veremos en la segunda parte de nuestro estudio.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

La histoia que presentas sobre la archivología es muy interesante y fascinante, nos hace recordar y ampliar más nuestros conocimientos parece ser algo insinificante pero es gratificante que alguien se dedique a esto.

luz mercedes uribe rodriguez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
luz mercedes uribe rodriguez dijo...

Muy buen material, me agrado mucho.
gracias por compartir sus conocimientos.

scarlhet dijo...

Es muy interesante la historia. Estuve indagando para una tarea y la verdad es que la mejor que encontre fue esta! Muchas gracias..

Lina A.B. dijo...

Quiero agradecerla por el excelente material que ha publicado sobre tod por que soy estudiante de adminitración documental y me ha servido bastante la información.

Seria muy bueno que publicará la segunda parte que estoy segura sea igual de interesante. muchas gracias

Lina Arias

Anónimo dijo...

Muchas gracias por este texto su información a enriquecido mi intelecto frente a este tema muy interesante.